Mientras Sara se recupera de sus heridas, su padre, Segundo Villota, fue una de las víctimas mortales, y su madre, Teresa Escandón, continúa desaparecida. En medio de su dolor, Sara hizo un emotivo llamado a las autoridades para que no detengan las labores de búsqueda. Con la voz entrecortada, expresó su anhelo: “Es la esperanza que tenemos de volverla a encontrar y es la única que nos falta.

Yo quiero tener de vuelta a mi mamá, por favor”.

Su fortaleza y su petición conmueven al país, recordando la dimensión humana de la tragedia.