A pesar del peligro, los guardas lograron controlar la situación, protegiendo la integridad de los demás usuarios y haciendo cumplir las normas del sistema. La evasión del pasaje es un problema persistente en Transmilenio, que no solo genera pérdidas económicas, sino que también crea focos de inseguridad y confrontaciones. La acción de estos catorce guardas es un ejemplo de la difícil labor que realiza el personal de seguridad a diario, quienes a menudo deben mediar en conflictos y exponerse a agresiones para mantener el orden. La condecoración otorgada sirve como un reconocimiento público a su dedicación y un mensaje de respaldo institucional a quienes trabajan por la seguridad y la convivencia dentro del sistema de transporte más importante de la capital.