Las siete familias involucradas habían ingresado a Colombia a finales de octubre desde Nueva York.

La secta Lev Tahor, fundada en 1988, es conocida internacionalmente por sus prácticas extremistas y ha enfrentado graves acusaciones en países como Estados Unidos y Guatemala por delitos que incluyen secuestro, abuso y explotación sexual infantil.

Varios de sus líderes han sido condenados por estos crímenes.

Según las autoridades, los adultos que acompañaban a los menores con alerta de Interpol habían perdido la patria potestad en Estados Unidos debido a investigaciones por abusos y matrimonios forzados. Tras el rescate, todos los menores fueron puestos bajo la protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Medellín para garantizar sus derechos. La directora de Migración Colombia, Gloria Esperanza Arriero, afirmó: “La prioridad absoluta es garantizar la protección de los menores de edad. Por eso actuamos desde un enfoque preventivo, de manera coordinada con el ICBF, la Policía Judicial, el Gaula Militar y la Fiscalía”.