Tras el rescate, la exfuncionaria se reencontró con su familia en el municipio de Aguachica, Cesar, en un emotivo momento que marca el fin de una larga y angustiosa espera. El caso de Yennis Salazar resalta la persistencia del secuestro como un flagelo en varias regiones del país y la compleja logística que emplean los grupos armados para mover a sus víctimas entre departamentos, dificultando las labores de inteligencia. Sin embargo, el éxito de esta operación demuestra la capacidad y el compromiso de las fuerzas especiales en la lucha contra este delito, brindando un resultado positivo y una historia de esperanza en una de las zonas más afectadas por el conflicto armado en Colombia.