La tendencia es liderada por la población joven: el 49.5 % de los procedimientos (7.747) se realizaron en hombres de entre 18 y 35 años, y al incluir el rango de 36 a 40 años, el porcentaje asciende al 72.5 %. Este fenómeno no solo se concentra en las grandes ciudades, sino que también rompe tabúes en regiones como la costa Caribe, donde más de 1.300 hombres se practicaron la vasectomía, casi la mitad de ellos jóvenes. Profamilia describe la vasectomía como un procedimiento quirúrgico ambulatorio de corta duración, con una efectividad cercana al 99 %, que no afecta el deseo sexual, la erección ni el placer. Marta Royo, directora ejecutiva de la organización, interpreta estas cifras como una señal de que "los hombres están pasando de la conversación teórica a la decisión concreta". Según Royo, la vasectomía se consolida como "una decisión responsable, pensada y alineada con los proyectos de vida de muchas personas en el país". Este cambio cultural sugiere una evolución en la percepción de la masculinidad y una mayor equidad en las responsabilidades reproductivas, demostrando que la planificación familiar ya no es un asunto exclusivo de las mujeres.