Por eso actuamos desde un enfoque preventivo, de manera coordinada [...] asegurando un acompañamiento integral que salvaguarde sus derechos y bienestar”.

Los menores rescatados, con nacionalidades estadounidense, guatemalteca y canadiense, quedaron bajo la protección del ICBF en Medellín para una evaluación de sus derechos y estado de salud.

Este caso es particularmente sensible debido a los antecedentes internacionales de la secta Lev Tahor, cuyos líderes han enfrentado condenas en países como Estados Unidos por delitos graves como secuestro, abuso y explotación sexual infantil. Las autoridades colombianas fueron alertadas por agencias homólogas sobre los riesgos asociados a la presencia del grupo en el territorio nacional, lo que evidencia la importancia de la cooperación internacional para combatir la trata de personas y proteger a las poblaciones más vulnerables.