El accidente ocurrió el 27 de octubre en la vía Bogotá-Girardot, cuando María Paula y su hermana, Silvia Rey, fueron embestidas por un camión cuyo conductor huyó del lugar sin prestar auxilio. María Paula sufrió graves heridas en la cabeza, y los especialistas advirtieron a la familia sobre un largo y difícil proceso de rehabilitación.
"El neurocirujano incluso nos dijo que, si lograba pronunciar una palabra, sería dentro de seis meses", relató su hermana.
Sin embargo, desafiando todas las expectativas, la joven recuperó el habla mucho antes de lo previsto.
Su hermana Karen Rey Pardo expresó conmovida: "Es un milagro.
Tenemos fe en que ha sido la mano de Dios". Esta inesperada evolución se ha convertido en un símbolo de fortaleza para su familia, que la describe como una madre dedicada y trabajadora. Mientras María Paula continúa su lucha por recuperarse, la Policía sigue en la búsqueda del conductor responsable, quien permanece prófugo. La historia de la joven destaca no solo la resiliencia humana ante la adversidad, sino también la injusticia de la omisión de socorro en las vías del país.







