La tragedia dejó a su padre, Segundo Villota, y a otra ocupante del vehículo sin vida. A pesar del trauma y el dolor por la pérdida de su padre, el clamor de Sara Gabriela se centra en encontrar a su madre. Con la voz entrecortada, expresó su único anhelo: "Es la esperanza que tenemos de volverla a encontrar y es la única que nos falta.

Yo quiero tener de vuelta a mi mamá, por favor".

Su historia de resiliencia y su llamado desesperado han conmovido al país, convirtiéndose en un símbolo de esperanza en medio de la tragedia.