En medio de la devastación causada por la creciente súbita de la quebrada El Hato en Silvania, Cundinamarca, emerge la inspiradora historia de supervivencia de Sara Gabriela Villota. La joven, única sobreviviente del vehículo arrastrado por la corriente en el que viajaba con su familia, muestra una notable fortaleza mientras pide a las autoridades que no detengan la búsqueda de su madre, Teresa Escandón, quien permanece desaparecida. La noche del 17 de noviembre, el automóvil en el que se transportaba la familia fue sorprendido por la fuerza del agua. Según el relato de Sara Gabriela, la presión de la corriente rompió una de las ventanas, lo que la expulsó al exterior. Aferrándose a la vida, logró sujetarse de una madera y luego subirse a un árbol, desde donde pidió ayuda. "Yo me agarré de un palo, una madera, de algo, e hice mucha fuerza hasta que llegué a un árbol y me subí", narró la joven. Fue rescatada y trasladada a un centro asistencial, donde se recupera de sus heridas.
La tragedia dejó a su padre, Segundo Villota, y a otra ocupante del vehículo sin vida. A pesar del trauma y el dolor por la pérdida de su padre, el clamor de Sara Gabriela se centra en encontrar a su madre. Con la voz entrecortada, expresó su único anhelo: "Es la esperanza que tenemos de volverla a encontrar y es la única que nos falta.
Yo quiero tener de vuelta a mi mamá, por favor".
Su historia de resiliencia y su llamado desesperado han conmovido al país, convirtiéndose en un símbolo de esperanza en medio de la tragedia.