Esta innovadora modalidad permite a los jóvenes cumplir con su obligación de servicio militar a través de un enfoque cívico y comunitario.
El primer contingente de 60 jóvenes será asignado a entidades clave como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la Cruz Roja Colombiana, la Defensa Civil y Parques Nacionales Naturales. Sus labores incluirán la orientación a comunidades sobre protocolos de prevención, el apoyo a sistemas de alerta temprana y el fortalecimiento de la gestión integral del riesgo en entornos escolares. La iniciativa se enmarca en la política de "paz total" del gobierno y se deriva de los acuerdos de paz de 2016. Al finalizar su servicio, los participantes recibirán una certificación equivalente a la libreta militar y otra que acredita su primera experiencia laboral, además de un auxilio económico mensual. Este programa no solo ofrece una alternativa constructiva al servicio militar tradicional, sino que también fortalece las capacidades del país para la respuesta a desastres y la acción climática.








