María Paula sufrió graves traumatismos craneoencefálicos, y los médicos advirtieron a su familia que la recuperación sería un proceso largo y difícil.
Su hermana, Karen Rey Pardo, recordó las palabras del neurocirujano: "si lograba pronunciar una palabra, sería dentro de seis meses".
Sin embargo, desafiando todos los pronósticos, María Paula comenzó a hablar mucho antes de lo esperado, un hecho que su familia atribuye a una intervención divina.
“Es un milagro.
Tenemos fe en que ha sido la mano de Dios”, expresó Karen con emoción. Aunque aún le queda un largo camino de rehabilitación, cada avance de María Paula es una victoria que llena de fuerza a sus seres queridos. Mientras ella lucha por su recuperación, la policía continúa la búsqueda del conductor responsable, cuyo acto de omisión de socorro agrava la tragedia.







