Este acto de coraje fue reconocido oficialmente en una ceremonia donde los funcionarios recibieron una condecoración por su servicio destacado.

El evento sirve para visibilizar los desafíos diarios que enfrenta el personal de TransMilenio, quienes a menudo deben lidiar con la evasión del pasaje, agresiones y amenazas a la seguridad. Este reconocimiento no solo eleva la moral de los empleados, sino que también constituye un agradecimiento público por su papel fundamental en el mantenimiento del orden y la seguridad en uno de los servicios públicos más vitales de la capital.