Un grupo de madres de niños con enfermedades huérfanas se encadenó a las afueras de la EPS Emssanar en Cali, en una protesta desesperada por la falta de insumos y atención médica para sus hijos. Su valiente acción busca visibilizar la crisis que enfrentan los pacientes más vulnerables del sistema de salud. Las manifestantes denunciaron meses de retrasos y negligencia por parte de la entidad prestadora de salud. Noelba Morales, una de las madres, describió el deterioro de la salud de su hijo y la falta de apoyo: “Estoy sin insumos desde hace seis meses; incluso, desde el 16 de octubre le quitaron a la enfermera que tenía asignada”. Con una mezcla de dolor e indignación, añadió: “Es injusto cómo están jugando con nosotros”.
Otra madre, Viviana Rosales, señaló que llevaban un mes sin los insumos de alimentación necesarios para pacientes que dependen de gastrostomía.
Las mujeres se comprometieron a mantener su protesta hasta obtener una solución concreta.
“No nos vamos a ir hasta que nos solucionen”, afirmó Morales.
Esta acción de desobediencia civil no solo expone su drama personal, sino que también pone de relieve una crisis más amplia en el sistema de salud del Valle del Cauca. La secretaria de Salud departamental, María Cristina Lesmes, calificó la situación de “caótica” y reveló que, a nivel nacional, 1.501 pacientes con enfermedades huérfanas fallecieron entre enero y agosto por falta de medicación. La protesta de estas madres es un poderoso acto que representa la lucha de innumerables familias por el derecho fundamental a la salud.
En resumenLa protesta de las madres en Cali es una heroica y conmovedora muestra de espíritu comunitario y amor parental. Al encadenarse a la EPS, han puesto un rostro humano a una crisis sistémica de salud, exigiendo responsabilidad y acción urgente para los niños con enfermedades huérfanas cuyas vidas dependen de una atención médica constante.