Otra madre, Viviana Rosales, señaló que llevaban un mes sin los insumos de alimentación necesarios para pacientes que dependen de gastrostomía.

Las mujeres se comprometieron a mantener su protesta hasta obtener una solución concreta.

“No nos vamos a ir hasta que nos solucionen”, afirmó Morales.

Esta acción de desobediencia civil no solo expone su drama personal, sino que también pone de relieve una crisis más amplia en el sistema de salud del Valle del Cauca. La secretaria de Salud departamental, María Cristina Lesmes, calificó la situación de “caótica” y reveló que, a nivel nacional, 1.501 pacientes con enfermedades huérfanas fallecieron entre enero y agosto por falta de medicación. La protesta de estas madres es un poderoso acto que representa la lucha de innumerables familias por el derecho fundamental a la salud.