Sin embargo, para sorpresa de todos, recuperó el habla mucho antes de lo esperado.

Su hermana, Karen Rey Pardo, declaró conmovida: "Es un milagro.

Tenemos fe en que ha sido la mano de Dios". Cada palabra que ahora pronuncia María Paula es un símbolo de esperanza para su familia, que la describe como una madre dedicada y trabajadora.

Aunque enfrenta un largo camino de rehabilitación, su progreso diario inspira a sus seres queridos.

Mientras tanto, las autoridades continúan la búsqueda del conductor responsable del accidente, quien enfrenta cargos por omisión de socorro.

La increíble recuperación de María Paula se ha convertido en una historia de resiliencia y fe que ha conmovido a la comunidad.