Las liberaciones se produjeron en actos humanitarios separados, mediados por la Defensoría del Pueblo y la Iglesia Católica. Los cinco militares, pertenecientes a la Brigada 18 del Ejército, habían sido secuestrados el 9 de noviembre mientras se desplazaban de permiso en un bus de servicio público en el municipio de Tame. Tras una semana en cautiverio, el Frente de Guerra Oriental del ELN los entregó a una comisión humanitaria. En un comunicado, el grupo armado afirmó: “Los entregamos sanos y salvos.

El ELN siempre estuvo al tanto de sus preocupaciones por sus seres queridos que hoy regresan a su lado”.

Los soldados liberados fueron identificados como Sergio Muñoz Zapata, Daniel José Munive Sandoval, Andrés Felipe Muñoz Castro, Luis Ángel Navarro Banquet y César Muñoz Osorio.

Posteriormente, el 18 de noviembre, el mismo frente guerrillero liberó a la menor de edad Jenny Alexandra Moreno Mejía, quien también fue recibida por una comisión humanitaria.

Estas liberaciones se producen en un contexto de alta tensión en Arauca, donde se han registrado atentados contra la infraestructura petrolera y bases militares, pero representan un gesto humanitario significativo en medio del conflicto que afecta a la región.