El operativo se activó tras identificar que cinco de los menores tenían circular amarilla de Interpol por desaparición. Lo que inició como un control migratorio rutinario en un hotel del norte de Antioquia se transformó en un complejo operativo de protección a la infancia. Unidades de Migración Colombia, con el acompañamiento del Gaula Militar, encontraron a 26 ciudadanos extranjeros, de los cuales 17 eran menores de edad con nacionalidades estadounidense, guatemalteca y canadiense. La situación escaló al confirmarse que cinco de ellos estaban reportados con circular amarilla de Interpol, una alerta internacional para personas desaparecidas. Las siete familias involucradas habían ingresado al país entre el 22 y 23 de octubre desde Nueva York, y según el alcalde de Yarumal, estaban “de paso”. La comunidad Lev Tahor es conocida internacionalmente por su estilo de vida aislado y por graves señalamientos de abuso, secuestro y explotación sexual infantil, con varios de sus líderes ya condenados en países como Estados Unidos y Guatemala. El rabino Alfredo Goldschmidt, líder de la comunidad judía en Colombia, calificó al grupo como “unos locos que no hacían daño” en sus inicios, pero que con el tiempo se tornaron peligrosos, forzando matrimonios de jóvenes con adultos mayores y reteniendo a los hijos de quienes intentaban salir. Tras el rescate, los menores fueron puestos bajo protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Medellín. La directora de Migración Colombia, Gloria Esperanza Arriero, destacó la articulación institucional: “La prioridad absoluta es garantizar la protección de los menores de edad.

Por eso actuamos desde un enfoque preventivo”.