En un gesto humanitario, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) liberó a cinco soldados profesionales y a una menor de edad que mantenía secuestrados en Arauca. La entrega se realizó a comisiones de la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo, destacando el papel crucial de estas organizaciones en la resolución de conflictos. Los cinco soldados, pertenecientes a la Brigada 18 del Ejército, habían sido secuestrados el 9 de noviembre mientras se desplazaban de permiso en un bus de servicio público en el municipio de Tame. Tras una semana en cautiverio, fueron entregados en buenas condiciones de salud a la comisión humanitaria.
El grupo armado emitió un comunicado audiovisual afirmando: “Los entregamos sanos y salvos”.
Los militares liberados fueron identificados como Sergio Muñoz Zapata, Daniel José Munive Sandoval, Andrés Felipe Muñoz Castro, Luis Ángel Navarro Banquet y César Muñoz Osorio.
De manera separada, el Frente de Guerra Oriental de la misma guerrilla también liberó a la menor de edad Jenny Alexandra Moreno Mejía, quien fue recibida por la misma comisión humanitaria.
Aunque estos actos se originan en una violación al Derecho Internacional Humanitario como es el secuestro, su desenlace positivo trae alivio a las familias y a la sociedad. Estos eventos subrayan la importancia de los canales de diálogo y la mediación de organizaciones neutrales como la Iglesia y la Defensoría, que continúan trabajando incansablemente para mitigar el impacto del conflicto armado en la población civil y los combatientes fuera de combate.
En resumenLa liberación de cinco soldados y una menor por parte del ELN en Arauca representa un resultado positivo en medio del conflicto. Este evento, facilitado por la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo, subraya la importancia de la mediación humanitaria y permite el regreso de los secuestrados a sus hogares.