Los líderes adultos del grupo habrían ingresado al país desde Nueva York en octubre.

El hallazgo más significativo fue que cinco de los menores rescatados, de nacionalidades estadounidense, canadiense y guatemalteca, contaban con una circular amarilla de Interpol vigente, emitida para alertar sobre su desaparición.

La secta Lev Tahor, cuyo nombre en hebreo significa “corazón puro”, fue fundada en Jerusalén en 1988 y ha enfrentado múltiples acusaciones a nivel internacional por abuso infantil, pedofilia, secuestros y negligencia, lo que ha llevado a sus miembros a trasladarse constantemente para evadir a la justicia.

Este rescate no solo garantiza la protección de los menores y el restablecimiento de sus derechos, sino que también representa un golpe a las operaciones de un grupo con un historial preocupante, demostrando la efectividad de la cooperación entre diferentes entidades para salvaguardar a la niñez vulnerable, independientemente de su nacionalidad.