En un gesto humanitario, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) liberó a cinco soldados profesionales que mantenía secuestrados en el departamento de Arauca. La entrega se realizó a una comisión conformada por la Defensoría del Pueblo y la Iglesia Católica, marcando un avance positivo en medio de la compleja situación de orden público en la región. Los soldados, identificados como Sergio Muñoz Zapata, Daniel José Munive Sandoval, Andrés Felipe Muñoz Castro, Luis Ángel Navarro Banquet y César Muñoz Osorio, habían sido secuestrados el 9 de noviembre mientras se desplazaban de permiso en un bus de servicio público en la vía que conecta Tame con Arauca.
Pertenecientes a la Brigada 18 del Ejército Nacional, los uniformados fueron retenidos por el Frente de Guerra Oriental del ELN, que admitió la autoría del plagio días después.
Tras una semana en cautiverio, la mediación de los organismos humanitarios fue clave para lograr su liberación. La entrega se formalizó el 17 de noviembre, y los militares fueron encontrados en buenas condiciones de salud. En un comunicado audiovisual durante la liberación, el grupo armado declaró: “Los entregamos sanos y salvos.
El ELN siempre estuvo al tanto de sus preocupaciones por sus seres queridos que hoy regresan a su lado”. Este evento se produce en un contexto de alta tensión en Arauca, un departamento fronterizo con Venezuela donde el ELN y disidencias de las Farc mantienen una fuerte confrontación por el control territorial, lo que resalta aún más la importancia de este tipo de gestos para un posible desescalamiento del conflicto.
En resumenLa liberación de los cinco soldados en Arauca es una noticia alentadora que subraya el valor del diálogo y la mediación humanitaria. Aunque la violencia persiste en la región, este evento representa una victoria para la vida y la esperanza de un desescalamiento del conflicto.