Una rápida y efectiva operación del Gaula de la Policía Nacional culminó con el rescate del alcalde de Chimichagua (Cesar), José David Rocha Quintero, quien había sido víctima de un secuestro exprés en Soacha (Cundinamarca). El operativo destaca la capacidad de respuesta de las autoridades frente a la delincuencia y devuelve la tranquilidad a la comunidad del municipio cesarense. El suceso se originó cuando el alcalde Rocha Quintero viajó a Bogotá y posteriormente a Soacha para concretar la supuesta compra de una maquinaria ofrecida a bajo costo. Al llegar a un parqueadero en el barrio La Unión, fue abordado y privado de su libertad por sujetos que, según los informes, se hacían pasar por miembros de la banda criminal 'Tren de Aragua'. Los captores exigieron a la familia del mandatario la suma de 100 millones de pesos por su liberación. La sospecha de los familiares ante la inusual solicitud de dinero fue crucial, llevándolos a interponer la denuncia de manera inmediata ante el Gaula de la Policía Nacional. Gracias a labores de inteligencia y seguimiento técnico, los investigadores ubicaron el lugar exacto del cautiverio.
En un operativo controlado, el Gaula ingresó al parqueadero y rescató al alcalde sano y salvo. El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, elogió la celeridad y profesionalismo de las fuerzas especiales, declarando: “Quiero destacar y agradecer la valentía, profesionalismo y eficiencia del Gaula Mesóa, así como al comandante de la Policía Metropolitana de Soacha, coronel Juan Andrés Gómez Ramírez, por la celeridad en el operativo de rescate”. La operación no solo resultó en la liberación del funcionario, sino también en la captura de seis personas, incluyendo cuatro extranjeros y un ciudadano colombiano, además de la aprehensión de un menor de edad.
También se incautó un revólver y municiones.
En resumenEl rescate del alcalde Rocha Quintero subraya la efectividad del Gaula y la importancia de la denuncia ciudadana oportuna. La operación no solo liberó al funcionario, sino que también desarticuló una célula delictiva, demostrando la capacidad del Estado para responder con contundencia a crímenes de alto impacto.