La iniciativa no solo mejora la infraestructura educativa, sino que también ofrece nuevas oportunidades para los docentes, quienes podrán integrar estas herramientas en sus metodologías de enseñanza. El proyecto es un ejemplo de cómo la colaboración entre el sector privado y el gobierno puede generar un impacto positivo en las comunidades rurales, garantizando que los estudiantes de zonas remotas tengan acceso a una educación de calidad y a las mismas oportunidades que sus pares en las áreas urbanas. La comunidad de Nuquí celebra esta nueva herramienta como una puerta hacia el conocimiento y el desarrollo.