Millones de colombianos en múltiples municipios del país participaron activamente en el Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias 2025, una jornada que evaluó la preparación de la ciudadanía y la capacidad de coordinación de las instituciones ante diversos escenarios de riesgo. El ejercicio, liderado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), movilizó a entidades públicas, empresas privadas, instituciones educativas y comunidades, logrando un balance positivo en la mayoría de los territorios. En ciudades como Bucaramanga, más de 65.000 personas y 1.100 empresas privadas participaron en la simulación de un incendio en la Alcaldía Municipal. El alcalde (e), Eduard Jesús Sánchez, destacó que el ejercicio permite “poner en práctica los planes de contingencia”. De manera similar, Medellín reportó la participación de 300.000 personas y 2.000 entidades, mientras que en el Quindío, la evacuación desde la Gobernación se realizó en 12 minutos y 34 segundos. En Nariño, el ejercicio fue masivo, con más de 98.000 participantes en 64 municipios, incluyendo un simulacro de tsunami en la Costa Pacífica. Los escenarios se adaptaron a los riesgos locales: sismo en Valledupar y Pasto, e inundación en Nechí.
La participación de organismos de socorro como Bomberos, Defensa Civil y Cruz Roja fue fundamental para coordinar las evacuaciones y la atención de heridos simulados.
En Tunja, por ejemplo, se realizó una búsqueda con binomio canino.
Este tipo de jornadas no solo miden los tiempos de reacción, sino que fortalecen la cultura de la prevención. Como afirmó el director del DAGRD de Medellín, Carlos Andrés Quintero, “así reducimos los riesgos de desastre en las comunidades, las empresas y las instituciones”. La inclusión de mascotas en los planes de evacuación, como ocurrió en Nariño y Armenia, también demostró un avance hacia una gestión del riesgo más integral.
En resumenEl Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias 2025 culminó con un balance exitoso, evidenciando una alta participación ciudadana e institucional en todo el país. La jornada fortaleció la cultura de la prevención y permitió evaluar y mejorar los protocolos de respuesta ante desastres, consolidando la articulación entre los organismos de socorro y la comunidad para construir territorios más resilientes.