El silbato de un tren de pasajeros volvió a sonar en Boyacá después de medio siglo, con la inauguración de la ruta turística y cultural ‘Tren de la Vida y la Esperanza’. El recorrido, que conecta Nobsa, Sogamoso, Duitama y Paipa, marca un hito en la reactivación ferroviaria del país e impulsa el turismo, la economía y la memoria histórica de la región. Este suceso, calificado como un paso fundamental en la estrategia ferroviaria del Gobierno Nacional, fue liderado por la Ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, quien recorrió los vagones y destacó que la nostalgia por los trenes se vuelve una realidad. La operación, a cargo de la empresa Acerías Paz del Río, es posible gracias a una inversión de 330.000 millones de pesos para la rehabilitación del corredor Bogotá–Belencito, de los cuales 150.000 millones se destinaron a infraestructura y 180.000 millones a administración y mantenimiento.
El nuevo servicio opera con coches repotenciados, ofreciendo una experiencia que combina comodidad moderna y patrimonio histórico.
Cuenta con un “vagón de lujo” con 156 sillas, aire acondicionado y acabados modernos, y un “vagón legado” que conserva la silletería y elementos originales restaurados, evocando la historia de los trenes en los años 50 y 60. La ministra Rojas afirmó que el servicio ofrece esta posibilidad a Paipa “por primera vez en 50 años, demostrando el cumplimiento digno de los compromisos del Gobierno”. La iniciativa no solo fortalece la movilidad, sino que busca impulsar el turismo, generar empleo y rescatar la memoria ferroviaria que fue motor de desarrollo en Boyacá durante el siglo XX.
En resumenEl ‘Tren de la Vida y la Esperanza’ fue inaugurado en Boyacá, reactivando la ruta de pasajeros entre Sogamoso y Paipa después de 50 años. Este proyecto, fruto de una inversión de 330.000 millones de pesos, simboliza un avance clave en la recuperación del transporte férreo nacional y se proyecta como un motor para el turismo y la economía local.