Recientemente, la criptomoneda experimentó un alza del 0,46 %, alcanzando una cotización de 92.786 dólares.
Este movimiento positivo se produce en un contexto en el que activos tradicionales como el oro y la plata recuperan protagonismo, lo que demuestra que Bitcoin puede coexistir y prosperar junto a las reservas de valor históricas. Su posicionamiento es notable: según los datos, Bitcoin ocupa la octava posición en el ranking mundial de activos por capitalización de mercado. Este hecho es significativo, ya que lo sitúa por delante de numerosas corporaciones multinacionales y otros instrumentos financieros, consolidando su estatus como una clase de activo por derecho propio. La capacidad de Bitcoin para mantener un lugar en el top 10 global refleja no solo la considerable cantidad de capital que ha atraído desde su creación, sino también la creciente confianza de una base de inversores cada vez más amplia, que incluye tanto a particulares como a instituciones. Su rol ya no se limita a un nicho especulativo, sino que se ha integrado en las discusiones sobre diversificación de carteras.











