Las presiones inflacionarias y las preocupaciones sobre la gestión fiscal del país marcan la pauta para los inversionistas.

Al inicio de 2026, los bonos TES tanto de corto como de largo plazo registraron tasas por encima del 11 %, una tendencia que ya se observaba a finales de 2025 cuando los bonos a largo plazo se negociaban sobre el 13 %.

En este contexto, Cibest Capital estima que las desvalorizaciones en los TES podrían continuar en los próximos días. La firma recomienda una preferencia por inversiones con plazos intermedios, argumentando que los efectos de la inflación y las tasas de interés afectan principalmente la parte corta de la curva (inversiones menores a dos años), mientras que las preocupaciones fiscales tienen un mayor impacto en la parte larga (inversiones superiores a siete años). La incertidumbre del mercado se ha visto intensificada por la reciente venta directa de TES al fondo internacional Pimco por US$6.000 millones. Esta operación “ha generado diferentes cuestionamientos en los agentes del mercado por la manera como se llevó a cabo la operación, las condiciones finales establecidas y el costo para el país”. Si bien la venta asegura liquidez para la Nación ante la volatilidad esperada, la posibilidad de que se realicen más operaciones de este tipo, anticipada por el director de Crédito Público, “intensifica la incertidumbre por parte de los inversionistas”.