Esta tendencia al alza se atribuyó a las declaraciones del presidente Trump sobre el desbloqueo de los recursos de Venezuela.

Sin embargo, otro informe premercado del mismo día presentaba un panorama diferente, afirmando que el crudo Brent en realidad estaba bajando un 0,87 % hasta los 60,22 dólares.

Esta discrepancia pone de manifiesto el alto nivel de incertidumbre y volatilidad en los mercados energéticos.

Mientras que la perspectiva de que el petróleo venezolano regrese finalmente al mercado mundial bajo una gestión favorable a EE.

UU. podría ser bajista para los precios a largo plazo, la inestabilidad inmediata y la posibilidad de interrupciones del suministro crearon una presión alcista.