Los mercados bursátiles globales mostraron un comportamiento mixto en la penúltima sesión del año, con los índices asiáticos y europeos cotizando planos o con leves movimientos. En Estados Unidos, las pérdidas en el sector tecnológico arrastraron a Wall Street a la baja, mientras los inversores ajustan sus carteras de cara al nuevo año. La debilidad de Wall Street, impulsada por renovadas pérdidas en el sector tecnológico, marcó la pauta para los mercados asiáticos. El Nikkei de Tokio cerró con una bajada del 0,37 %, mientras que el Hang Seng de Hong Kong avanzó un 0,75 % y la bolsa de Shanghái cotizó plana. La actividad fue moderada debido a la escasa liquidez de fin de año y los próximos festivos.
En Europa, las principales plazas abrieron con una tendencia mixta y movimientos leves, con Milán y Madrid registrando pequeñas alzas, mientras París cedía terreno.
La cautela dominaba a la espera de las actas de la FED. El foco principal de la jornada negativa fue el mercado estadounidense, donde los inversores redujeron su exposición a las acciones tecnológicas de alto crecimiento. Esta toma de ganancias se produjo tras un fuerte repunte a principios de diciembre que había llevado a los principales índices a máximos históricos o cerca de ellos. Los futuros de los índices bursátiles estadounidenses se mantuvieron estables tras la caída, señalando una actitud de espera en una semana de negociación acortada por los festivos.
En resumenEn la recta final del año, los mercados bursátiles globales operan con cautela y volúmenes reducidos. Mientras Europa y Asia se mantienen estables, la atención se centra en la corrección del sector tecnológico en EE. UU. tras un fuerte repunte, lo que ha provocado un cierre negativo en Wall Street y marca la pauta para el sentimiento inversor.