En Europa, las principales plazas abrieron con una tendencia mixta y movimientos leves, con Milán y Madrid registrando pequeñas alzas, mientras París cedía terreno.

La cautela dominaba a la espera de las actas de la FED. El foco principal de la jornada negativa fue el mercado estadounidense, donde los inversores redujeron su exposición a las acciones tecnológicas de alto crecimiento. Esta toma de ganancias se produjo tras un fuerte repunte a principios de diciembre que había llevado a los principales índices a máximos históricos o cerca de ellos. Los futuros de los índices bursátiles estadounidenses se mantuvieron estables tras la caída, señalando una actitud de espera en una semana de negociación acortada por los festivos.