La incertidumbre en las negociaciones entre Rusia y Ucrania, junto con las tensiones en Venezuela y Medio Oriente, están generando presiones sobre la oferta global de crudo. En la jornada, el WTI se negociaba en US$58,35 y el Brent en US$61,75, ambos con alzas moderadas. Los principales factores que elevan la prima de riesgo sobre la oferta incluyen la incertidumbre en torno a las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania, un endurecimiento de las acciones de Estados Unidos contra el sector energético venezolano y una mayor tensión en Medio Oriente ante advertencias de nuevos ataques a Irán. En el caso de Venezuela, la situación es particularmente crítica, ya que el cierre de pozos en la Faja del Orinoco por falta de capacidad de almacenamiento ha obligado a reducir la producción en un 15 % del total del país, una medida drástica debido a los altos costos de reactivación. A pesar de este repunte a corto plazo, el desempeño anual de los precios del crudo continúa debilitado. Según los analistas, esto refleja que el mercado sigue descontando un escenario de sobreoferta en el balance global, lo que limita el potencial de mayores alzas. Por lo tanto, el mercado petrolero se encuentra en una encrucijada entre los temores de interrupción del suministro a corto plazo y una perspectiva de exceso de oferta a más largo plazo.