Esta subida fue impulsada en gran medida por la recuperación de las acciones de crecimiento de gran capitalización, especialmente las del sector tecnológico, que se beneficiaron de las expectativas de una política monetaria más flexible por parte de la Fed y del entusiasmo por la inteligencia artificial. Sin embargo, el inicio de la última semana de 2025 mostró un cambio de tono.

Los futuros sobre los principales indicadores adelantaban una apertura en negativo, y en las operaciones previas a la apertura se observaron retrocesos en acciones clave como Tesla y Nvidia. Este debilitamiento del sector tecnológico presionó a la baja los índices y reforzó la cautela entre los operadores.

El mercado opera en un contexto de bajo volumen por las festividades y sin referencias macroeconómicas importantes, lo que lleva a los inversores a centrarse en factores como las negociaciones geopolíticas y las señales de la Fed.