Las acciones de crecimiento, que habían estado bajo presión a principios de mes, recuperaron su impulso.
Sin embargo, en las operaciones más recientes, se observó una debilidad renovada.
Empresas como Tesla y Nvidia registraron retrocesos en las operaciones previas a la apertura, presionando a la baja los futuros de los principales índices y reforzando la cautela entre los operadores. Este comportamiento dual refleja la sensibilidad del sector a las condiciones financieras y las expectativas económicas.
En Asia, el mercado de Corea del Sur destacó con un rendimiento superior gracias a las fuertes ganancias en sus acciones tecnológicas. A nivel global, el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial sigue siendo un soporte fundamental a largo plazo para el sector. A pesar de la volatilidad a corto plazo, el crecimiento de las utilidades corporativas en el área tecnológica ha sido un factor clave detrás del alza de más del 20% del índice MSCI de renta variable mundial en 2025.









