Esta situación, que se extendió por cinco días consecutivos, plantea interrogantes sobre el sentimiento del mercado a corto plazo para los principales criptoactivos.
La presión vendedora ha sido notable, con los ETF de Bitcoin registrando salidas netas que ascienden a 825 millones de dólares en un lapso de cinco días. La tendencia se mantuvo incluso durante la víspera de Navidad, una sesión de negociación más corta en Estados Unidos, que culminó con una salida neta adicional de 175 millones de dólares. Este comportamiento ha llevado a que el mercado estadounidense sea calificado como el “mayor vendedor” de BTC, lo que subraya la intensidad de la toma de ganancias o la aversión al riesgo en esta región clave. Los productos de inversión vinculados a Ether no han sido inmunes a esta tendencia, ya que también han permanecido bajo presión y registrado salidas, contribuyendo a una pérdida combinada de 228 millones de dólares junto con los de Bitcoin en un periodo no especificado. Este panorama contrasta con la situación de otros productos de activos digitales, como los ETF de XRP, que se han mantenido firmes, sugiriendo que el sentimiento negativo no es generalizado en todo el ecosistema cripto, sino que se concentra en los dos activos de mayor capitalización. La persistencia de estas salidas podría indicar un cambio en la percepción de los inversores institucionales, posiblemente reevaluando su exposición tras un periodo de ganancias o ante la incertidumbre macroeconómica.









