En Colombia, donde el mercado mueve US$44.200 millones, el principal reto es cerrar la brecha regulatoria.

Existe un proyecto de ley en curso que busca garantizar que los exchanges y proveedores de servicios cumplan con estándares de protección, permitiendo a los usuarios operar con mayor tranquilidad. Además, la industria espera avances en la regulación de las ‘stablecoins’, que son cada vez más relevantes para el envío de remesas y pagos internacionales.