Según Joaquín Barrera, de Sura Investments, se experimentaron rentabilidades que alcanzaron “hasta casi 30% en algunas jurisdicciones”. Este desempeño, según Barrera, “se debió a las políticas monetarias y al descenso de las tasas de interés, entre otros factores”.
Este panorama de altos retornos contrasta con la dinámica observada en los últimos días.
Un informe reciente indicó que la deuda pública colombiana, medida por el ETF GXTESCOL, cerró con una desvalorización del 0,59 %.
Este descenso en el precio de los bonos se reflejó en un aumento de sus tasas de rendimiento: los TES con vencimiento en 2028, 2033 y 2050 registraron alzas en sus tasas, lo que indica una venta de estos activos por parte de los inversionistas. Este movimiento es consistente con la fortaleza del dólar, sugiriendo que los capitales están saliendo de activos de mercados emergentes para buscar refugio en activos considerados más seguros.












