En primer lugar, los precios del petróleo cayeron significativamente, con el Brent bajando un 1,25 % y el WTI un 1,30 %, debido a las "mayores perspectivas de un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania". La posibilidad de que se levanten las sanciones a las compañías petroleras rusas podría aumentar la oferta en un mercado ya bien abastecido. En segundo lugar, las tensiones comerciales entre China y la UE se intensificaron después de que Pekín anunciara aranceles de hasta el 19,8 % al cerdo europeo, una clara represalia por las tasas de Bruselas a sus vehículos eléctricos. Este tipo de medidas genera incertidumbre y puede afectar negativamente a las empresas con alta exposición internacional. Finalmente, se recordó el impacto de las "políticas proteccionistas de la administración Trump" como un factor que contribuyó a la caída de las acciones de Tesla a principios de año, lo que subraya cómo las decisiones de política comercial pueden tener consecuencias duraderas en el rendimiento de las acciones.