Por un lado, el precio del activo digital ha mostrado resiliencia, manteniéndose por encima del umbral de los 85.000 dólares y cotizando en torno a los 86.207 dólares. Sin embargo, los flujos de capital en los ETF de Bitcoin al contado, considerados un barómetro del interés institucional, pintan un panorama menos optimista. La reciente salida de 358 millones de dólares indica que los inversores institucionales podrían estar tomando ganancias o adoptando una postura más cautelosa. Este comportamiento pone en duda la viabilidad de un rally de diciembre que lleve el precio a los 100.000 dólares, un objetivo que muchos analistas habían anticipado. La debilidad en los flujos de los ETF sugiere que, aunque el precio se mantiene, el impulso alcista podría estar perdiendo fuerza, creando un escenario de incertidumbre para los inversores de cara al cierre del año.