Paradójicamente, este escepticismo del mercado coexiste con un desarrollo regulatorio potencialmente transformador.

La Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) está impulsando activamente la transición de los mercados financieros hacia la infraestructura blockchain, una medida que ha sido interpretada como una señal alcista para los mercados on-chain. Sin embargo, esta visión estratégica a largo plazo de la SEC parece no ser suficiente para disipar la cautela inmediata de los inversores, quienes actualmente priorizan la estabilidad y el valor tangible sobre las promesas futuras de la tecnología blockchain.