Este movimiento generó un optimismo generalizado que llevó a índices como el Dow Jones y el S&P 500 a alcanzar nuevos máximos históricos.
La medida de la FED, descrita como una postura "en gran parte moderada", fue el principal catalizador de la confianza de los inversores a nivel global. En Estados Unidos, tanto el S&P 500 como el Dow Jones Industrial Average cerraron en niveles récord el jueves, aunque el Nasdaq Composite mostró un comportamiento más rezagado debido a la debilidad en algunas acciones tecnológicas. El optimismo se extendió rápidamente a los mercados asiáticos, donde la mayoría de las bolsas subieron con fuerza; el Nikkei de Tokio avanzó un 1,37 % y el Hang Seng de Hong Kong un 1,67 %. No obstante, los fabricantes de chips chinos enfrentaron caídas ante la perspectiva de una mayor competencia por parte de Nvidia.
En Europa, las bolsas también abrieron la sesión del viernes con ganancias generalizadas, con avances en Fráncfort, Londres, Milán y París, siguiendo la estela del récord del Dow Jones.
Este entorno macroeconómico favorable para los activos de riesgo también fue un factor clave para el buen desempeño de mercados emergentes durante 2025, como el colombiano, que se benefició del apetito inversor. La decisión de la FED contrasta con las expectativas para otros bancos centrales, ya que se espera que el Banco Central Europeo mantenga sus tasas sin cambios, mientras que el Banco de Inglaterra podría anunciar un recorte la próxima semana.












