La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) decidió reducir sus tasas de interés de referencia, una medida anticipada por los mercados que generó reacciones mixtas a nivel global y afectó los precios de diversas clases de activos. El banco central estadounidense optó por bajar sus tasas de interés en 25 puntos básicos, situándolas en el intervalo del 3,5 % al 3,75 %. Adicionalmente, la entidad anunció que había concluido el proceso de reducción de su balance y que, a partir de ahora, comenzaría a comprar bonos del Tesoro con vencimientos a corto plazo para incrementar sus reservas.
La decisión, que estaba en gran medida descontada por los mercados, tuvo un impacto inmediato a nivel mundial.
Las bolsas asiáticas reaccionaron mayoritariamente al alza, siguiendo la tendencia de Wall Street.
En Europa, la apertura fue mixta, mientras que los futuros en Estados Unidos anticipaban caídas, especialmente en el sector tecnológico. La medida también repercutió en los mercados de materias primas.
El precio del oro, por ejemplo, fue directamente influenciado por el anuncio y por lo que se describió como una “dividida votación sobre tasas” dentro del comité de la FED. La relevancia de esta decisión radica en su potencial para “reducir los costes de endeudamiento del consumidor e impulsar el crecimiento económico”, lo que a su vez puede influir en la demanda global de petróleo y otros activos.
En resumenLa FED redujo las tasas de interés en 25 puntos básicos, finalizó la reducción de su balance y anunció la compra de bonos del Tesoro. Esta decisión, aunque esperada, provocó movimientos en las bolsas mundiales y en los precios de materias primas como el oro, marcando la agenda económica global.