A pesar de este perfil defensivo y las proyecciones positivas, la acción no es inmune a los vaivenes del mercado. En la jornada del 10 de diciembre, los títulos de GEB se contaron entre los de peor desempeño, ocupando la tercera casilla entre los mayores retrocesos con una baja del 1,30 %.

Esto demuestra que, incluso los activos considerados más estables, pueden verse arrastrados por el sentimiento general del mercado en el corto plazo.