Sin embargo, existen riesgos importantes.

La trayectoria de las tasas de interés será un “driver relevante”, ya que la persistencia de la inflación cerca del 5 % y los mensajes del Banco de la República limitan el espacio para nuevos recortes. Adicionalmente, las elecciones presidenciales serán un factor de volatilidad: “un eventual giro pro-mercado reduciría la prima de riesgo y aceleraría la convergencia de valor, mientras que un escenario de continuidad mantendría mayor incertidumbre”.