Durante la jornada del martes, el principal criptoactivo cotizaba en un rango estrecho, con valores reportados de 90.598, 90.495,7 y una consolidación general en la zona de 90.000 dólares. Los analistas señalan que la barrera de los 92.000 a 93.000 dólares se ha convertido en una resistencia psicológica y técnica difícil de superar. La incapacidad de los compradores para romper este nivel se atribuye a una combinación de factores, incluyendo la ausencia de nuevos catalizadores y un debilitamiento en la demanda de los ETF al contado. Adicionalmente, ha surgido un análisis técnico preocupante que identifica un "patrón de bandera bajista", el cual, de confirmarse, podría proyectar una corrección significativa en el precio hasta los 67.000 dólares.
Sin embargo, esta perspectiva pesimista se ve matizada por el contexto macroeconómico.
El mercado en su conjunto, tanto el de criptomonedas como el de acciones tradicionales, se encuentra a la expectativa de los anuncios que la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) realizará mañana. Esta pausa sugiere que los grandes movimientos de capital están en suspenso, esperando mayor claridad sobre la dirección de la política monetaria, lo que convierte la decisión de la FED en el principal catalizador potencial para definir la próxima tendencia de Bitcoin.













