Las conversaciones entre Rusia y Estados Unidos no han logrado un acuerdo de paz, lo que mantiene la amenaza sobre el suministro de petróleo ruso, ya que un posible acuerdo podría levantar sanciones y liberar más crudo al mercado. Por otro lado, un factor que ejerce presión a la baja es el aumento de las reservas de crudo en Estados Unidos. El Instituto Americano del Petróleo (API) reportó un incremento de 2,48 millones de barriles en la última semana de noviembre, generando preocupación por un posible excedente de oferta. Los operadores están ahora a la espera de los datos oficiales de la Administración de Información Energética (EIA) para confirmar esta tendencia. El mercado petrolero se encuentra así en un delicado equilibrio, sopesando los riesgos de interrupción del suministro geopolítico contra los indicios de una oferta abundante en el mayor consumidor mundial.