A pesar de la subida, varios factores limitaron un mayor impulso. La demanda contenida de derivados de ETH y el crecimiento de blockchains rivales, como Solana, han mantenido a los operadores cautelosos. Algunos análisis técnicos sugieren un panorama bajista a corto plazo, con riesgos de una caída más profunda hacia el rango de USD 2.200 - USD 2.500 si ciertos niveles de soporte no se mantienen. Por otro lado, las empresas con tesorerías de activos digitales centradas en Ether lideraron las ganancias durante la recuperación del mercado, con subidas de hasta un 12,35%, lo que indica confianza en el activo por parte de algunas entidades corporativas. A pesar de esto, los flujos de inversión en productos de Ether mostraron salidas de 37 millones de dólares en noviembre, en contraste con las fuertes entradas en productos de Bitcoin. Esta divergencia sugiere que, aunque el ecosistema de Ethereum sigue siendo fundamental, los inversores podrían estar diversificando sus apuestas o mostrando una preferencia por Bitcoin en el entorno actual.