El impacto se extendió a los mercados de criptoactivos; Peter Schiff, un conocido crítico de Bitcoin, argumentó que el aumento de los rendimientos de los bonos japoneses provocó una salida de activos de riesgo, contribuyendo a la caída de Bitcoin. El rendimiento de los bonos del gobierno japonés a 10 años ya alcanzó su nivel más alto desde 2008, una señal clara de que los mercados se están preparando para un cambio de paradigma en la política monetaria de la tercera economía más grande del mundo.