En Asia, el mercado japonés fue el gran protagonista, con el índice Nikkei desplomándose un 1,89 %.
Esta fuerte caída fue una reacción directa a las crecientes apuestas de que el Banco de Japón (BoJ) podría optar por una subida de tipos de interés en su próxima reunión, una medida que fortalecería al yen y afectaría negativamente a las empresas exportadoras.
Por otro lado, los mercados chinos mostraron un comportamiento más positivo, con los índices de Shanghái y Shenzhen registrando ganancias. En Europa, las bolsas abrieron la sesión en territorio negativo, con caídas en torno al 0,50 % en los principales índices como los de París, Fráncfort y Madrid. Esta tendencia fue influenciada por los futuros de Wall Street, que también apuntaban a una apertura a la baja, y por la publicación de datos manufactureros que mostraron contracción en la eurozona. En Estados Unidos, Wall Street cerró noviembre con un balance mixto: el Dow Jones registró una ganancia mensual del 0,4 %, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq cayeron un 0,4 % y un 0,9 % respectivamente, este último lastrado por el temor a una burbuja en el sector de la inteligencia artificial. Los inversores están ahora a la espera de un discurso del presidente de la Fed, Jerome Powell, para obtener pistas sobre la futura trayectoria de las tasas de interés.












