UU. se han convertido en un motor clave para los mercados financieros globales.
Esta expectativa está influyendo en el comportamiento de una amplia gama de activos, desde las criptomonedas y las acciones hasta las monedas de mercados emergentes. Un artículo menciona que las bolsas estadounidenses resurgieron impulsadas por la "profecía de que la Gran Fed reduciría las tasas el décimo día del último mes". Esta esperanza ha provocado un repunte en las acciones y el oro, mientras que el precio de Bitcoin se ha mantenido estancado, luchando por superar los 91.000 dólares a pesar del entorno favorable para los activos de riesgo.
Para Colombia, la política de la Fed tiene un impacto directo y significativo. La reducción de la tasa de la Reserva Federal, que ya se encuentra por debajo del 4 % con perspectivas de seguir disminuyendo, aumenta el atractivo de economías como la colombiana, que ofrecen rentabilidades más altas. Este diferencial de tasas es uno de los factores que explican el reciente fortalecimiento del peso colombiano, ya que atrae flujos de capital hacia el país. Sin embargo, el Banco de la República de Colombia enfrenta un dilema: con una inflación interna del 5,5 % en octubre, el espacio para bajar sus propias tasas es "más bien nulo". Paradójicamente, mantener o subir las tasas para controlar la inflación interna podría seguir fortaleciendo el peso, lo que demuestra la compleja interconexión entre las decisiones de política monetaria de EE.
UU. y las economías emergentes.













