La reunión de ministros de finanzas del G20 concluyó con un compromiso para mejorar la coordinación fiscal, pero sin un mecanismo claro para la reestructuración de la deuda, lo que genera preocupación por la solvencia de las economías emergentes y en desarrollo. Organismos multilaterales alertan que el servicio de la deuda en países de bajos ingresos está alcanzando niveles insostenibles. En este contexto, los inversores mantienen una postura defensiva, lo que se refleja en la volatilidad de los bonos gubernamentales de referencia, como los Treasuries de EE. UU. y los Bunds alemanes.

El artículo "La vigilia de los mercados" describe un ambiente de expectación general, donde los mercados emergentes, desde Chile hasta Brasil, mostraron un "renovado brío" impulsados por esperanzas de recortes de tasas en EE. UU., pero la amenaza de un "ataque especulativo" similar al que sufrió Brasil en 2023-2024 sigue latente. En particular, se menciona que Colombia podría estar en una senda similar, con proyecciones de inflación que son una "advertencia" y un mercado que ya descuenta tasas de interés más altas en 2026. La combinación de una deuda global elevada, altas tasas de interés y tensiones geopolíticas, como la guerra entre Rusia y Ucrania, crea un entorno complejo donde los inversores deben navegar con prudencia.