La criptomoneda líder del mercado perdió niveles de soporte clave, lo que intensificó la cautela entre los inversores. La abrupta caída del domingo, descrita como un "Sunday Slam", llevó el precio a casi 86.950 dólares, lo que representa un descenso de casi el 5 %. Este movimiento provocó liquidaciones por un valor de 539 millones de dólares y marcó el peor rendimiento de noviembre para el activo desde 2018. La pérdida del nivel de soporte de 91.000 dólares fue un evento crítico que desencadenó la venta masiva justo antes de las 8 p.m., hora del Este. Esta volatilidad se produce en un contexto de señales mixtas en el mercado; por un lado, hay expectativas crecientes de una baja de tasas de interés por parte de la Reserva Federal que podrían impulsar activos de riesgo como Bitcoin. Por otro lado, los flujos hacia los ETF de Bitcoin han sido débiles y los mercados de derivados muestran cautela.

Analistas como Peter Schiff han advertido que esta renovada caída podría ser precursora de pérdidas aún más pronunciadas, inclinando a algunos inversores hacia refugios más tradicionales. La situación actual ha llevado a que algunos modelos de análisis comparen la evolución del precio de BTC con el mercado bajista de 2022, observando una correlación del 98 %, aunque al mismo tiempo se detectan signos de un posible cambio alcista en las entradas de activos de riesgo. Los mercados de predicción como Polymarket y Kalshi asignan probabilidades mixtas a que Bitcoin supere los 100.000 dólares en 2025, reflejando la profunda incertidumbre que rodea su trayectoria a corto y mediano plazo.