André Dragosch, investigador de criptomonedas de Bitwise, señaló que "estamos ante una configuración macro similar" para Bitcoin a la que se observó durante la pandemia de COVID-19, un período en el que la criptomoneda experimentó un crecimiento exponencial. Esta perspectiva sugiere que la actual debilidad económica podría, paradójicamente, crear una "relación riesgo-recompensa asimétrica" muy favorable para Bitcoin.

Sin embargo, esta misma sensibilidad macroeconómica también introduce volatilidad, como se vio en la caída de precios de noviembre, atribuida en parte a las preocupaciones de los mercados sobre la bajada de las tasas de interés y sus implicaciones más amplias.