Los precios del petróleo operan con movimientos modestos, contenidos por un aumento inesperado en los inventarios de crudo de Estados Unidos y la posibilidad de un mayor suministro ruso en el mercado. A pesar de estas presiones, las expectativas de un recorte de tasas de la Reserva Federal proporcionan cierto soporte a los precios. El barril de Brent, de referencia en Europa, se ha mantenido en torno a los 62-63 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de EE. UU. ha cotizado cerca de los 59 dólares. La principal presión a la baja provino del informe de la Administración de Información de Energía (EIA), que reveló un incremento de 2,8 millones de barriles en las reservas de crudo estadounidenses para la semana terminada el 21 de noviembre. Este dato sorprendió al mercado, que esperaba una reducción de 1,3 millones de barriles.
Otro factor que pesa sobre los precios es el avance en las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania, respaldadas por Washington.
Un acuerdo podría llevar a la flexibilización de las sanciones y permitir que más suministro ruso regrese a un mercado que ya proyecta un superávit. Los operadores también están atentos a la próxima reunión de la OPEP+ en busca de señales sobre la política de producción del cartel. A pesar de estos factores bajistas, los precios del crudo encontraron un piso gracias a la creciente expectativa de que la Reserva Federal recortará las tasas de interés en diciembre, una medida que tiende a debilitar el dólar y, por lo tanto, a abaratar el petróleo para los compradores con otras monedas.
En resumenEl mercado del petróleo se encuentra en un equilibrio precario, con el aumento de los inventarios en EE. UU. y las perspectivas de un mayor suministro ruso limitando las alzas. Sin embargo, las esperanzas de una política monetaria más laxa por parte de la Reserva Federal están evitando caídas más pronunciadas, manteniendo los precios en un rango contenido.