El catalizador principal de este cambio fue el rendimiento bursátil de sus respectivas compañías. Las acciones de Alphabet se revalorizaron un 62 % desde septiembre, elevando su capitalización de mercado a casi cuatro billones de dólares. Este auge se atribuye al éxito de su nuevo modelo de inteligencia artificial, Gemini 3, y a una inversión de casi 5.000 millones de dólares por parte de Berkshire Hathaway de Warren Buffett. En contraste, las acciones de Oracle cayeron más de un 30 % en el último mes. Este desplome se produce en medio de la preocupación de los inversores por una posible burbuja en el sector de la IA y la percepción de que la estrategia de Oracle en este campo carece de claridad. Ellison había celebrado en septiembre su breve período como el hombre más rico del mundo, declarando que Oracle estaba “en la mejor posición para liderar la transformación digital global”, una afirmación que ahora se ve cuestionada por el mercado.